En el segundo debate de la iniciativa 5300, que busca reformar la Ley en Materia de Antejuicios, varios diputados manifestaron sus argumentos, a favor y en contra, de que el Congreso tenga un control directo sobre los antejuicios que le...

Avanza Ley de Antejuicio pese a ilegalidades detectadas

Avanza Ley de Antejuicio pese a ilegalidades detectadas

En el segundo debate de la iniciativa 5300, que busca reformar la Ley en Materia de Antejuicios, varios diputados manifestaron sus argumentos, a favor y en contra, de que el Congreso tenga un control directo sobre los antejuicios que le compete conocer.

El primero en tomar la palabra durante la discusión en segundo debate de la iniciativa, el diputado Oliverio García Rodas, hizo un análisis técnico y jurídico de la propuesta, en la que señaló algunos errores que podrían ser inconstitucionales.

García Rodas señaló que el texto propuesto dice que retirar el fuero al funcionario se podrá hacer con las dos terceras partes de votos a favor de los diputados presentes en la sesión, cuando la Constitución señala que son los que integran el Congreso.

El congresista terminó su exposición afirmando que discutir un proyecto de ley de esta naturaleza es imprudente, pues se presta para malas interpretaciones.

Posteriormente, el diputado Fernando Linares-Beltranena tomó la palabra y reconoció que existen “errores” en el dictamen, pero señaló que pueden ser corregidos.

El ponente de la iniciativa sostuvo que lo que se hace es cumplir con lo que dice la Constitución en el artículo 165 inciso H, y afirmó que lo que pasa actualmente en la Corte Suprema de Justicia es que se atribuyó funciones que no le corresponden.

Posteriormente, los diputados Carlos  Chavarría y Enrique Álvarez señalaron estar en contra del proyecto y reafirmaron que este no es un momento propicio para discutir una iniciativa de esta naturaleza pues se presta para malas interpretaciones y un desgaste innecesario para el Congreso.

Los cambios

La iniciativa propone un cambio en el artículo 16 de la Ley en Materia de Antejuicio, de manera que cuando un juez tenga conocimiento sobre una denuncia o querella presentada en contra de un funcionario que goce del derecho de antejuicio, se inhiba y en un plazo no mayor de tres días hábiles traslade el expediente directamente al organismo competente.

Sí llegara a darse el cambio, se eliminaría el filtro que actualmente se tiene con la Corte Suprema de Justicia (CSJ), que conoce previamente las denuncias y las puede rechazar si ve alguna motivación espuria o política.

Los cambios que busca el Congreso, y que fueron propuestos por el diputado del Partido de Avanzada Nacional (PAN), Fernando Linares-Beltranenta, buscan que todas las denuncias que le compenten al Organismo Legislativo se conozcan de inmediato.

Según el Artículo 165, literal H, de la Constitución, al Congreso le compete dilucidar los antejuicios contra el presidente, vicepresidente, magistrados de la CSJ, Tribunal Supremo Electoral y la Corte de Constitucionalidad, ministros, secretarios y los procuradores de los Derechos Humanos y General de la Nación.

Otro cambio que propone la iniciativa 5300 es que si el antejuicio no logra el voto de las dos terceras partes del total de diputados para declarar con lugar o sin lugar el antejuicio -actualmente 105 votos-, el expediente se archivará en la Dirección Legislativa y ya no podrá volverse a conocer. Actualmente si un diputado lo solicita puede volver a someter a votación algún antejuicio que esté archivado.

Jornada inusual

Antes de que comenzara la sesión plenaria de este miércoles Carlos Barreda, subjefe de la bancada Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), informó que la bancada estaba en contra del proyecto, por considerarlo improcedente en este momento.

Señaló que no están de acuerdo con el proyecto de ley y que se opusieron desde que se pidió agendarlo en la Sesión de Jefes de Bloques del pasado lunes.

Barreda indicó que solo entrarían al pleno para registrar su asistencia y se desmarcarían para intentar evitar el avance de la iniciativa y que tenían planeado hablar con diputados de otras bancadas para evitar que existiera el quórum en la sesión.

Cuando empezó la sesión plenaria y hasta que se llegó al punto tercero de la agenda no habían marcados 80 diputados, eso provocó que el primer secretario de la Junta Directiva, Estuardo Galdámez, leyera las iniciativas de ley inusualmente lento a la espera de que llegaran más diputados.

Cuando se logró el mínimo de diputados necesarios para comenzar el debate, Galdámez apresuró la lectura de las iniciativas de ley y rápidamente se pasó a la discusión del proyecto de ley.

 

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